Frente al mar, la Casa Club de Alba se concibe como el corazón social del conjunto. Su planta radial organiza los espacios en torno a un gran patio circular que funciona como centro de gravedad y punto de encuentro. Un corredor perimetral recorre este patio y, a lo largo de su trayecto, va revelando cada espacio de manera gradual, generando una experiencia de descubrimiento.
El programa incluye terrazas abiertas al mar, albercas en diferentes niveles, un restaurante, salones de usos múltiples, baños y vestidores, así como un bar y una sala de juegos. Cada uno de estos espacios se sitúa estratégicamente para ofrecer vistas únicas y atmósferas distintas: algunas más íntimas y contenidas, otras abiertas y expansivas hacia el horizonte.