Ubicado en el centro de Yurécuaro, Michoacán, el Hotel Trinidad se implanta en un terreno que conecta dos calles, con fachadas al oriente y al poniente. El proyecto busca enraizarse en la escala del pueblo y al mismo tiempo proponer una arquitectura sobria y contemporánea, que respeta su contexto sin replicarlo.
En planta baja, el edificio se abre al tejido urbano con una serie de locales comerciales que activan el entorno inmediato y refuerzan el vínculo con la comunidad. Sobre esta base se despliega el hotel, con 28 habitaciones distribuidas a lo largo del volumen en ambos frentes, contenidas por patios interiores que filtran la luz y generan una atmósfera de calma y privacidad.